jueves, noviembre 26Tu gúía práctica de ValQuirico

Editorial Noviembre

El Día de Muertos me puede parecer una de las fiestas más maravillosas que he tenido la oportunidad de conocer… Personalmente, es mi favorita y no porque le tenga un amor sombrío a la muerte o un gusto por lo lúgubre y triste, sino todo lo contrario.

Nuestro paso por este mundo es sólo un tiempo prestado, somos un espíritu teniendo una experiencia material por un corto periodo de tiempo, sin importar cuáles sean tus creencias, personales o religiosas, la innegable realidad es que todos los que llegamos a esta vida, algún día nos vamos a morir, y esa muerte debería ser una celebración de la vida misma.

El Día de Muertos, como la celebramos hoy en México, es una fiesta alegre, llena de flores y colores que, en ciertos aspectos, rinde homenaje a la muerte … Es alegre porque la vida así lo es, y se burla de la muerte cuando nos vamos de esta vida … Lo bueno que dejamos, lo que bueno que hicimos y las personas que amamos se quedan con un pedazo de nosotros haciéndonos inmortales. Lo bueno de una persona, su generosidad, su cariño, sus acciones, lo que creó, siempre permanece.

El otoño es también mi épico favorita del año, época de transformación, de reflexión y de cerras ciclos. En conjunto con el Día de Muertos, los primeros días de noviembre nos confrontan en nuestra propia vida, nuestra realidad y nuestra mortalidad. Recordamos con cariño a nuestros seres queridos, como es inevitable preguntarnos:

¿Cómo nos recordaran a nosotros cuando hayamos muerto?

¿Si este fuera el ultimo año de mi vida, qué dejaría detrás de mi?

Espero que la respuesta a estas preguntas te llene de orgullo y la alegría, pero siempre tendremos la duda de si nuestro tiempo en este mundo está siendo bien aprovechado … Definitivamente no tengo la respuesta, pero lo que sí puedo responder es que lo único que podemos controlar es el día de hoy. Creo que cada persona que da lo mejor de sí misma día con día, al final de su vida habrá dejado un recuerdo digno de ser recordado con una ofrenda el 1 y 2 de noviembre.

Cecy Rendón

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *